El jefe de Comunicaciones de la Intendencia de Florida, Oscar Balzaretti, emitió un comunicado dirigido a los medios de comunicación y a la opinión pública, en el que se refirió a una publicación realizada en redes sociales que, según señaló, constituye una injuria hacia su persona y afectó también a su familia.
Balzaretti reivindicó la libertad periodística y el derecho a cuestionar la gestión pública, pero sostuvo que los agravios e insultos personales exceden los límites de la crítica y anunció su decisión de denunciar lo ocurrido.
A los medios de comunicación y a la opinión pública:
Primero que nada, quiero ofrecer a todos los medios de comunicación mi absoluto respeto.
Los años de trayectoria vinculados a los medios y los años de trabajo me han enseñado que la libertad periodística es sana y necesaria para la democracia. Creo profundamente en ella y en el derecho de los periodistas y comunicadores a informar, opinar, cuestionar y también criticar las decisiones de quienes tenemos responsabilidades públicas.
Pero entiendo también que el ejercicio de esa libertad debe desarrollarse siempre en un marco de respeto. Una cosa es cuestionar una gestión, una decisión o una actuación pública, y otra muy distinta es someter a una persona al escarnio público mediante insultos o agravios.
Durante años, los periodistas de Florida han cuestionado mi actuación y mi gestión. Hemos coincidido y hemos discrepado. Cuando fue necesario aclarar situaciones, se hizo. Y, más allá de las diferencias, siempre encontré en los medios de nuestro departamento respeto y responsabilidad para expresar esas discrepancias.
Conozco a quien maneja las páginas y redes sociales vinculadas a “La Tarde es Tuya”, y siempre respeté su trabajo como comunicador y usuario de redes sociales.
En las últimas horas, sin embargo, fui objeto de una situación que entiendo constituye una injuria hacia mi persona. Tomé conocimiento de lo ocurrido a través de un familiar y, sinceramente, considero que no corresponde aceptar este tipo de situaciones.
Respeto profundamente a quienes siguen y participan de esa página, así como a todas las personas que utilizan las redes sociales para informarse y expresarse. La posibilidad de comunicar a la sociedad los distintos hechos y opiniones es algo positivo.
Pero tener una página de redes sociales también implica una responsabilidad. Detrás de cada publicación, de cada imagen y de cada contenido, hay personas. Y en un departamento como Florida, donde prácticamente todos nos conocemos, ser expuesto públicamente mediante insultos después de tantos años de trayectoria profesional y personal no es una situación menor.
Por eso quiero hacer una pregunta sencilla a cualquier floridense:
¿Qué harían ustedes si publicaran una fotografía suya, o de un familiar, acompañada de una canción o expresión que consideran insultante hacia su persona?
Creo que la respuesta puede ayudarnos a comprender que estas situaciones no afectan únicamente a quien ocupa una función pública. También afectan a la persona, a su familia y a su entorno.
No debemos olvidar nunca que detrás de una gestión hay seres humanos.
Las autoridades podemos y debemos ser cuestionadas. Nuestras decisiones pueden ser discutidas, criticadas y señaladas. Eso forma parte de la democracia y de la responsabilidad que asumimos al ocupar una función pública.
Pero considero que el insulto y el agravio personal son otra cosa.
Tomar la decisión de denunciar una situación de estas características no es sencillo. Es una decisión difícil, especialmente para alguien que durante años ha procurado mantener una relación de respeto con los medios de comunicación y con la sociedad.
Sin embargo, entiendo que la afectación hacia mi persona y hacia mi familia es importante y que corresponde marcar un límite frente a aquello que considero una agresión injustificada.
Siempre tuve un fuerte compromiso con la sociedad y con los medios de comunicación, procurando respetar el trabajo de todos, aun cuando existieran diferencias, desacuerdos o críticas hacia mi función.
Hoy me toca tomar una decisión difícil: denunciar una agresión que considero injustificada hacia mi persona.
Agradezco profundamente a los medios de comunicación de Florida por tantos años de trayectoria compartida, tanto en los momentos de acuerdo como en aquellos de desacuerdo. Sé que, aun cuando han tenido diferencias con mi gestión, han sabido expresarlas con respeto, responsabilidad y criterio.
En nombre mío y de mi familia, que también se vio afectada por esta situación, quiero decir que continuaré adelante con la misma responsabilidad y el mismo compromiso de siempre.
Porque cuando la crítica se expresa con respeto, fortalece la democracia.
Cuando existe discrepancia, podemos debatirla.
Cuando existe cuestionamiento, podemos responderlo.
Pero cuando el insulto y el agravio personal se hacen eco en las redes sociales, eso ya no es comunicar. Es otra cosa.
Oscar Balzaretti
Periodista