La familia de Luciano acudió a la Justicia civil y penal y dos años después, en abril 2018, el juez Tabaré Erramuspe procesó por homicidio culposo al dueño del salón y a la persona contratada por el lugar para estar a cargo del cuidado de los niños.
También se condenó al hermano y socio del dueño del lugar por encubrimiento, dado que no entregó en tiempo y forma la grabación completa de las cámaras de seguridad del lugar que revelaban cómo se habían dado los hechos
Sin embargo, los padres del niño al que le estaban festejando el cumpleaños, a quienes también había acusado la entonces fiscal Gabriel Fossati, quedaron en libertad.
Por eso, en noviembre de ese año Fossati apeló el fallo de Erramuspe por entender que estos dos adultos (identificados con las iniciales L y C) tuvieron una actitud “egoísta, prescindente y descuidada en el transcurso del evento que empero terminó en forma trágica”.
En el plano de lo civil hubo varias apelaciones por parte de los condenados a pagar miles de dólares a la familia damnificada. Ahora, ocho años después de la muerte de Luciano, quien tendría hoy 13 años, la Suprema Corte de Justicia falló en favor de la familia Silveira y el Tribunal de Apelaciones mantuvo las sentencias para el dueño del local, su hermano, los padres del cumpleañero y el personal policial participante, que intentó incidir en la investigación y la afectó.
Fuente: Montevideo Portal