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El jefe comunal de Florida habló con la prensa capitalina, más precisamente diario El País, donde la periodista Pamela Diaz, le realizo una entrevista personal donde hablo de varios temas.

Se refirió en esa nota a la oposición que ejerce el Partido Nacional y el rol que ocupan los gobiernos departamentales y, en ese sentido, también avisó: “No vamos a ser furgón de cola de los legisladores con agenda de temas nacionales”.

Esta es su tercera vez al mando del gobierno departamental de Florida y dentro de poco asume como presidente del Congreso de Intendentes. En las últimas semanas cobró protagonismo en los medios al decir que se esperaba la visita del Papa León XIV.

En las dos oportunidades que estuvo con el Papa Francisco, en esos “poquitos minutos de charla” le pidió que visitara su departamento. Pero Carlos Enciso tiene otros temas en agenda. En “algún aspecto” esperaba una mayor inversión del actual gobierno en el interior, pero cree que aún hay “tiempo” para que eso ocurra. Dentro del Partido Nacional hoy se declara “con cierta independencia” después de su alianza con Aire Fresco.

-Ha dicho que el Papa León XIV vendrá a Uruguay y visitará Florida. ¿Cómo se prepara el departamento?

-Es un gran acontecimiento para Florida y el país. Obviamente hay que esperar la confirmación oficial del Vaticano y de la Conferencia Episcopal del Uruguay. Por lo pronto, la visita a Florida, reitero, sin confirmación oficial, sería el domingo 8 de noviembre como cierre de la presencia del Papa en Uruguay. Estoy cercano a la temática, no solo porque en lo personal soy hombre de fe y cristiano, sino porque es un acontecimiento importantísimo. Estuve con el Papa Francisco en dos oportunidades: 2014 y 2024. En esos poquitos minutos de charla siempre abundábamos en la invitación a Florida. Después, en noviembre de 2025, le refrendé esa invitación en una nota al Papa León XIV.

-Más allá de la importancia que conlleva una visita del Papa en su rol de intendente, ¿qué significa para usted en lo personal?

-Desde lo racional vemos que tiene una impronta muy interesante e importante a nivel mundial. Su última encíclica, que estoy a mitad de lectura en estos días, ahonda en el cambio tecnológico y la inteligencia artificial. En lo personal, va a ser un impacto recibirlo en Florida, darle si podemos la declaración de visitante ilustre y acompasar una ciudad abierta al país y a la región.

-En Florida, el gobierno nacional priorizó dos inversiones. Una es Casupá, con una obra más grande de lo previsto en la administración anterior y que implicó la marcha atrás del proyecto Neptuno. ¿Cómo la ve?

-Siempre dijimos que Casupá era positivo, pero refiriéndonos a un proyecto que no tenía la envergadura actual. Positivo, pero complementario al proyecto Neptuno. El gobierno generó una falsa dicotomía al retomar Casupá contra Arazatí. La envergadura y la intervención son mayores de lo que se preveía, y no tenemos muy claro el impacto ambiental porque como intendencia no tenemos información directa. En Casupá, el alcalde, las fuerzas vivas y la población lo ven positivo por el efecto inmediato de lo que puede mover económicamente. En cambio, al estar con los productores rurales, por más de que aparentemente se estarían negociando las expropiaciones, ves que hay alguna advertencia en lo ambiental, en la afectación del monte nativo y en que tal vez no era necesario afectar tantas hectáreas.

-¿El gobierno debería frenar con el proceso licitatorio hasta tener más estudios de impacto ambiental?

-No entiendo los tiempos que se manejan porque muchas veces una intendencia está meses o años para la evaluación de proyectos muy menores de impacto ambiental. En cambio, OSE, con una obra de este tenor, ya está avanzando y al menos públicamente no se sabe cuál sería el impacto. Hay cierta incongruencia. Inicialmente tuvimos un contacto con las autoridades, pero se fue enfriando el ida y vuelta de la información. Estamos atentos y nos preocupa.

-He hecho saber a varios jerarcas que nos ha faltado participación e información del impacto en la zona y el departamento. En nuestro partido muchas veces dicen “che ¿y los intendentes no se oponen?”. Pero el margen de maniobra institucional y legal de una intendencia, guste o no, para bien o para mal, es muy acotado. Es una cuestión que no sé si habría que legislar. Entonces, cuando se nos exigen posturas mucho más enfrentadas y más duras, a veces es para quedar simpático con la tribuna, pero no tiene efecto real.

-¿Ha tenido reclamos de mayor firmeza contra el gobierno por Casupá dentro del Partido Nacional (PN)?

-Ha habido coloquialmente encuentros y charlas en los que ha salido el tema. Pero explico esta realidad limitante y sin gran margen de maniobra.

-Lo mismo sucedió con la estancia María Dolores. Hubo blancos que le pegaron fuerte al gobierno, pero usted, me corregirá si no fue así, no salió a criticar la compra.

-No me metí en el debate porque no era para una intendencia, sino que era a nivel legislativo-partidario. Tenía dos opciones: plegarme un poco y quedarme a la defensiva, o, ante un hecho consumado, buscar qué le puede servir a Florida. Nuestra postura no fue reactiva, fue proactiva con los matices y opiniones que puedan haber generado.

-Dentro del PN hay dirigentes con una postura más reactiva y a usted se lo ve un poco más cercano al gobierno. ¿Lo ve así?

-A veces no se comprende que a nosotros nos eligieron para gobernar y hacer las cosas lo mejor que podamos. Para eso, a un año de que arrancó el gobierno nacional, no vamos a ser furgón de cola de los legisladores con agenda de temas nacionales, que son muy plausibles y justificados. Pero no nos pueden arrastrar a los intendentes a enfrentarnos en todos los temas con el gobierno, con quien precisamos tener canales de comunicación todos los días. El PN tiene 14 intendencias. ¿Vamos a amputarnos la posibilidad de conseguir mejoras para nuestros departamentos por una agenda legislativa que a veces la manejan tres o cuatro dirigentes?

-¿Siente una presión dentro del PN a tener posturas más firmes?

-No. Sí hay, a veces, un microclima de cierto círculo rojo, llamémosle, de instalar y replicar a veces en redes algunas posiciones que en realidad no son las históricas del PN. A veces hay una tendencia a la uniformidad de opiniones, lo que el partido nunca tuvo y más estando en la oposición.

-Hay algunos movimientos dentro del PN. ¿Dónde se ubica usted?

-Mi futuro e inserción electoral no me tiene tan apurado o ansioso porque se verá en el momento en dónde me siento más cómodo. Ojalá se dé un partido con muchas alas o campos electorales hacia el Senado con la multiplicidad de matices. Despejando que nuestro candidato debe ser Luis Lacalle Pou. Hay compañeros que parecería que creen que las elecciones son el mes siguiente, cuando ni siquiera va a haber gran movimiento el año que viene.

-Hoy no se posiciona dentro de ninguno de los grandes sectores.

-Hice una alianza electoral con Aire Fresco, sector que entiendo que cumplió un cometido positivo en su momento. Formalmente no declaré irme porque no tenía sentido dado que no iba hacia otro lado. Está claro que hoy tengo cierta independencia. Me da la impresión de que cuando Luis venga a la cancha se va a ordenar mucho esto. El PN tiene hoy una posibilidad de que se expresen todos los sectores y que no se polarice en una o dos grandes columnas porque achica las posibilidades del partido.

-Va a asumir como presidente del Congreso de Intendentes y decía que con Casupá espera más diálogo. ¿El gobierno nacional es centralista?

-El gobierno nacional es la sumatoria de sectores de gestión, de ministerios. Si me decís caso a caso, hay ministerios con los que tenemos muy buena llegada y muy buena relación. Que son de contestar rápido una llamada o hasta tener cooperación en algunas obras, como puede ser el Ministerio de Transporte. Pero hay otras carteras con las que es mucho más dificultoso.

-¿Como cuáles?

-Capaz que me aguanto un poquito de contestar porque si no me voy a pelear con algún ministro o ministra. Este gobierno, que lo encabeza un presidente que fue intendente, todavía está a tiempo de generar más puentes. Tal vez muchos decían “los intendentes están salvados porque Orsi es un colega más”, pero no es tan lineal la cosa. Si bien se laudó y cerró de buena forma la negociación con OPP, hay muchas cosas que todavía no están claras. Por ejemplo, cuando se habla de un endeudamiento importante con CAF para los corredores viales de Montevideo y Canelones. Como contraparte, ¿qué hay para obras con ese nivel para el interior? Queremos competir con la Unión Europea a nivel productivo y nuestra población rural es un 5%. Se cierran 70 tambos por año en este país. Son temas que no veo en la agenda y me preocupa porque no solo se trata de la logística vial o similares, sino que hay otros mucho más de fondo como lo demográfico con una tasa de crecimiento casi nula.

-¿Esperaba una mayor mirada o inversión en el interior de Orsi?

-En algún aspecto, sí, pero también dejó la puerta abierta. Esperemos tener alguna reunión cuando asuma en el Congreso. Hasta marzo del 2030 está este gobierno. Por lo tanto, algo de tiempo hay para hacer.


Nota: El Pais