Integrantes de la Comisión de Ambiente de la Cámara de diputados recorrieron las zonas que quedarán afectadas por la construcción de la represa de Casupá.
El proyecto, que busca duplicar la capacidad de la represa de Paso Severino, con un volumen de 180 millones de metros cúbicos y una inversión de 130 millones de dólares, ha generado una fuerte controversia.
A pesar de la expectativa que genera el proyecto en el pueblo de Casupá por la generación de empleo y la reactivación comercial, los productores de la zona han expresado su preocupación.
Alrededor de 80 familias se verían directamente perjudicadas, ya que la presa taparía sus predios y hasta los cascos de sus estancias.