La crisis migratoria que estalló el jueves en Ceuta, ciudad española enclavada en el norte de África, comienza a ceder este sábado, aunque deja un saldo trágico: al menos 67 muertos y decenas de miles de personas desplazadas.
De los más de 60.000 migrantes que entraron irregularmente desde Marruecos en los últimos días, alrededor de 40.000 optaron por volver de manera voluntaria, según datos del Ministerio del Interior español.
La masiva entrada se produjo a nado o cruzando la escollera fronteriza del Tarajal. Ante la falta de suministros para cubrir necesidades básicas —los comercios y bares de Ceuta cerraron durante la crisis y no había lugares para dormir—, la mayoría de los migrantes fue regresando progresivamente. El Ejército y la Policía española realizaron batidas por la ciudad para localizar asentamientos ilegales e informar a quienes permanecían que su situación no sería regularizada.
Del lado marroquí, la localidad de Fnideq también recuperó este sábado la calma. La principal vía de acceso al paso fronterizo amaneció blindada por las fuerzas de seguridad marroquíes, que cortaron el tránsito vehicular a unos dos kilómetros de la frontera.
El viernes, enfrentamientos entre migrantes y la Policía habían dejado ómnibus y coches quemados y la carretera sembrada de escombros. Servicios de limpieza con excavadoras trabajaban este sábado para despejar la vía. Pese al control terrestre, un goteo de migrantes seguía intentando llegar a nado a Ceuta.
Decenas de autobuses comenzaron el viernes el traslado de los retornados a distintos puntos de Marruecos, como Tánger y Casablanca, para facilitar el regreso a sus ciudades de origen. La Guardia Civil mantiene un rastreo constante en las costas ceutíes para localizar más cadáveres. Con los 67 muertos confirmados por las autoridades españolas, el total de migrantes fallecidos intentando entrar a nado en Ceuta en lo que va de 2026 asciende a 99.
Marruecos mantiene hermetismo sobre su propio balance, aunque medios locales apuntan a 17 víctimas en territorio marroquí, entre ellas una niña de 12 años, una joven futbolista y migrantes subsaharianos ahogados, además de un hombre que cayó al vacío durante los enfrentamientos y el chofer de un autobús incendiado.
Montevideo Portal