Estados Unidos lanzó una nueva ofensiva contra objetivos militares en Irán, mientras el presidente Donald Trump aseguró que la guerra "no ha terminado" y advirtió que podría ordenar nuevos ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
Según Washington, la operación tuvo como objetivo seguir debilitando la capacidad de Irán para amenazar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo.
En respuesta, las defensas antiaéreas se activaron en Teherán y medios oficiales iraníes informaron de explosiones en distintos puntos del país, entre ellos la zona de Bushehr, donde funciona una central nuclear civil.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que Estados Unidos sigue apostando por una salida diplomática, aunque acusó a Teherán de no negociar "seriamente". En paralelo, Pakistán rechazó la amenaza de los rebeldes hutíes de bloquear el acceso marítimo a Arabia Saudita por el mar Rojo.
La guerra, iniciada a fines de febrero, ya le costó a Estados Unidos más de US$ 37.500 millones, según cifras del Pentágono, mientras el aumento de la tensión volvió a impulsar el precio internacional del petróleo. El barril de Brent superó los 95 dólares, su valor más alto en casi seis semanas.
Telenpoche con información de AFP.