El portal de noticias de la 33

Más de 41 millones de colombianos votarán este domingo en la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará el país durante el período 2026-2030.

Los ciudadanos deberán elegir entre el candidato de derecha Abelardo de la Espriella y el representante de la izquierda Iván Cepeda, en una elección marcada por la polarización política, las acusaciones cruzadas y las advertencias sobre posibles episodios de violencia tras los comicios.

Según datos de la Registraduría Nacional, un total de 41.421.973 ciudadanos están habilitados para sufragar tanto en Colombia como en el exterior. De ellos, más de 21 millones son mujeres y unos 20 millones son hombres, quienes podrán votar en 122.016 mesas distribuidas en 13.742 puestos de votación.

La disputa enfrenta a dos modelos políticos antagónicos. De la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria y conocido por sus seguidores como "el Tigre", obtuvo en la primera vuelta, celebrada el 31 de mayo, más de 10,3 millones de votos, equivalentes al 43,78 % del total. Por su parte, Cepeda, candidato del Pacto Histórico y considerado el heredero político del actual presidente Gustavo Petro, consiguió 9,7 millones de sufragios, lo que representó el 40,98 %.

Las encuestas publicadas en los días previos a la votación ubican a De la Espriella como favorito para imponerse en la segunda vuelta. Los distintos estudios le otorgan una intención de voto que oscila entre el 48,6 % y el 50,9 %, mientras que Cepeda se mueve en una franja que va del 43,1 % al 44,7 %.

Cepeda pidió a sus militantes movilizarse y trabajar para asegurar la continuidad del proyecto progresista iniciado por Petro. "Mañana a movilizar el electorado, a cuidar el voto", expresó en las últimas horas.

De la Espriella utilizó las redes sociales para insistir en la importancia de la participación. "Hemos llegado muy lejos gracias al esfuerzo de millones de colombianos, pero el partido solo termina cuando el árbitro pita el final", escribió, al tiempo que exhortó a sus votantes a concurrir temprano a las urnas.

La campaña electoral estuvo atravesada por una fuerte confrontación política y mediática. Los candidatos intercambiaron acusaciones y descalificaciones, mientras que el propio presidente Gustavo Petro volvió a sembrar dudas sobre el proceso electoral. El mandatario ha insistido en denunciar presuntas irregularidades y pidió "máxima vigilancia ciudadana" durante el escrutinio.

No obstante, el registrador nacional, Hernán Penagos, rechazó de plano cualquier sospecha de fraude y aseguró que existen todas las garantías para una elección transparente. Además, diferentes misiones internacionales de observación electoral, con cerca de 1.700 delegados desplegados en todo el país, respaldaron la organización del proceso y señalaron que no han detectado irregularidades relevantes.

Otro de los factores que añadió tensión a la campaña fue la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien manifestó públicamente su apoyo a De la Espriella y aseguró que Colombia contará con "el apoyo y la fuerza total" de Washington en caso de una victoria del candidato de derecha. El Gobierno de Petro rechazó esas declaraciones y las calificó como una injerencia en asuntos internos del país.

Ante la expectativa que genera la jornada electoral, las autoridades colombianas desplegaron un amplio operativo de seguridad. Más de 400.000 efectivos de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional estarán destinados a custodiar los centros de votación y prevenir posibles alteraciones del orden público, especialmente en las zonas donde operan grupos armados ilegales.



Montevideo Portal