El portal de noticias de la 33

Al menos 26 ataques violentos se registraron en los últimos dos días en el suroeste de Colombia, en una escalada que tuvo su episodio más grave en la Vía Panamericana, donde un atentado con explosivos dejó 19 personas muertas y decenas de heridos, en el departamento del Cauca.

El hecho más reciente ocurrió en un tramo conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío, donde presuntos integrantes de la columna Jaime Martínez, grupo armado ilegal que forma parte del llamado Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lanzaron un cilindro cargado con explosivos, que impactó contra un autobús y otros vehículos.

La explosión destruyó varios automóviles, abrió un gran cráter en la carretera y dejó escenas de devastación. En un principio, se informó de menos víctimas, pero la cifra fue actualizada a 19 fallecidos, según confirmó la Gobernación del Cauca, que decretó tres días de duelo.

De acuerdo con las autoridades, además de los fallecidos, el ataque y otras acciones violentas recientes dejaron más de 48 heridos, entre ellos menores de edad. El Instituto de Medicina Legal desplegó equipos interdisciplinarios para la identificación de las víctimas y la determinación de las causas de muerte.

El presidente Gustavo Petro responsabilizó a estos grupos, a los que calificó como “terroristas, fascistas y narcotraficantes”. “Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”, afirmó el mandatario, quien además anunció que impulsará acciones ante instancias internacionales.

La ofensiva armada comenzó el viernes con ataques coordinados contra instalaciones militares en el vecino departamento del Valle del Cauca. En Cali, un microbús cargado con explosivos fue detonado en las inmediaciones del Batallón Pichincha, mientras que en Palmira otro ataque afectó al Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi. En ambos casos, no se registraron víctimas, aunque sí daños materiales.

El sábado, antes del atentado en la Panamericana, hombres armados atacaron el radar del Cerro Santana, en El Tambo (Cauca), una infraestructura clave para el control del tráfico aéreo. La Aeronáutica Civil informó que el sistema sufrió impactos directos que lo dejaron fuera de servicio, aunque aseguró que las operaciones aéreas continúan con normalidad gracias a sistemas alternativos.

En paralelo, la violencia también golpeó a la población civil, en el Valle del Cauca. En el municipio de Toro, un ataque armado en una discoteca dejó cuatro personas muertas y dos heridas, en un hecho que las organizaciones sociales catalogan como una nueva masacre en medio del deterioro del orden público.

Las autoridades atribuyen buena parte de esta escalada a la columna Jaime Martínez del EMC, vinculada a Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, y señalan que las acciones responden a disputas por el control territorial en una región estratégica para el narcotráfico, especialmente por su salida hacia el océano Pacífico.

Frente a este escenario, el Gobierno colombiano anunció el refuerzo de la presencia militar en el Cauca, con el despliegue de unidades de caballería, infantería y más efectivos policiales a lo largo de la Vía Panamericana, en un intento por contener una crisis de seguridad, que se extiende también a los departamentos de Valle del Cauca y Nariño.

 

 

Montevideo Portal