El frío aire polar transformó el paisaje del Río de la Plata este jueves, provocando fenómenos meteorológicos poco habituales para la región.
En Uruguay, la irrupción de aire gélido derivó en la caída de graupel (aguanieve) en varios departamentos del sur y este, mientras que en Argentina la sorpresa fue mayor con nevadas que alcanzaron la costa atlántica y diversos puntos de la provincia de Buenos Aires.
En territorio uruguayo, uno de los puntos más destacados fue el departamento de Lavalleja, específicamente en la ciudad de Minas, donde ciudadanos de todas las edades salieron a las calles para registrar el evento. La intensidad del fenómeno llevó incluso a que un ómnibus que trasladaba jóvenes detuviera su marcha para que los pasajeros pudieran observar la caída del aguanieve.
El fenómeno también se hizo sentir con fuerza en el departamento de Canelones, particularmente en la localidad de Suárez, donde se reportó una acumulación importante de graupel que cubrió superficies. Asimismo, en el departamento de San José, los vecinos de la ciudad de Libertad captaron imágenes de este evento climatológico poco frecuente en el país. Ante la persistencia del sistema, los pronósticos mantienen bajo vigilancia la zona de Punta del Este, donde los modelos meteorológicos indican la posibilidad de chaparrones de nieve en las próximas horas.
Impacto en Argentina: nieve en la costa y el conurbano
Del otro lado del río, la situación alcanzó magnitudes históricas. La ciudad de Mar del Plata y la zona de Sierra de los Padres amanecieron cubiertas de blanco, un hecho que no se registraba con tal intensidad desde 1991. Las nevadas también se extendieron por el sur de la provincia de Buenos Aires y diversos cascos urbanos bonaerenses, regalando postales inéditas de playas y calles nevadas.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el evento rememoró el hito histórico del año 2007. Según explicaron especialistas meteorológicos, este escenario fue producto de una "combinación perfecta": un centro de alta presión empujó aire puramente antártico de forma directa hacia el continente.
Los expertos señalaron que para que se produzca nieve en estas latitudes se requiere que el frío extremo coincida con niveles precisos de humedad en las nubes; una variación de apenas un grado en la temperatura es suficiente para que el copo de nieve se transforme en lluvia común.
Telenoche