El Dr. Andrés Rinderknecht López, responsable del Departamento de Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural, en nota con la 33, hablo del hallazgo en el Museo Departamental de Florida, de un cráneo muy bien conservado de un Toxodonte.
El mismo ha estado guardado en una caja durante unos 40 o 50 años.
Los toxodontes alcanzaban el tamaño de un hipopótamo y probablemente compartían sus hábitos.
El cuerpo era pesado, con forma de barril, apoyado sobre patas cortas y robustas. Las patas plantígradas, con tres dedos ungulados, eran, no obstante, bastante pequeñas. Como las traseras eran más largas que las delanteras, el cuerpo se inclinaba hacia adelante, a la altura de los hombros.
El cráneo es muy largo en relación con la altura. La parte anterior de la cabeza era ancha, los labios eran con toda probabilidad prensiles y le servían para recoger el pasto, presentando por convergencia evolutiva una similitud con los actuales rinocerontes negros.
Rinderknecht, llego a nuestra ciudad junto al investigador, Jorge Gallas colaborador del Museo de Historia Natural.
El encargado del museo de nuestra ciudad, Guillermo Montaño también contó sobre este hallazgo:





