El escritor floridense Marciano Duran, analizó la situación de los relatores de fútbol afectados por la covid-19, donde varios de los más destacados del continente fallecieron por la enfermedad.
Por Marciano Duran.
La primera retrasmisión de un partido de futbol en Uruguay fue en el año 1922 cuando se disputaba el Campeonato Sudamericano de Selecciones en Rio de Janeiro.
Casi un siglo después la profesión de “Relator de Futbol” ha tomado otros caminos.
Más amplios, distintos, mejores.
Se ha profesionalizado de manera tal que el relato de 90 minutos ha dado paso a programas satélites, intervenciones en informativos, programas de radio, presentaciones en canales de TV, páginas de diarios, semanarios y hasta en conferencias.
El relato y los relatores crecieron, y crecieron tanto que 90 minutos resultaron muy poco tiempo para tanta palabra dicha.
El periodista Daniel Echeberry lo señala en su tesis de grado: “Narrar es contar una o varias acciones que suceden en un contexto determinado. En el caso de un partido de fútbol, es un juego donde se destaca el drama, la acción, la comedia, durante 90 minutos por parte del narrador”
O sea, estamos hablando de personas que han hecho del lenguaje, de la dialéctica, de la retórica, de la palabra, de la oratoria su razón de vivir.
Y estos “maestros de la palabra” crecieron tanto, que les quedó chico contar para qué lado está yendo la pelota y quien la lleva
Así que empezaron a surgir los relatores estrellas, los polifuncionales, y comenzaron a opinar también de basquetbol, de atletismo y de natación.
De literatura, de cine y de música.
Y algunos condujeron programas de televisión, otros escribieron libros y hasta aparecieron quienes cantaron.
En todos los países de América.
¡Y ya no pararon más!
Y recorrieron los medios, uno atrás de otro, un día sí y al otro también.
Y dejaron el micrófono de una radio para agarrar el de la otra, y se pararon frente a una cámara y escribieron en su computadora.
¡Y ya no pararon más!
Es la única explicación que le encuentro a lo que voy a contarles ahora.
Tengo que tener cuidado con lo que escribo, porque hay muertos entre mi teclado y su pantalla.
Tengo que tener respeto.
Crear relatos y jugar con la post verdad para conseguir un buen artículo no está dentro de nuestras costumbres, pero…hay datos que me gustaría compartir con usted.
Más que nada porque no entiendo bien lo que está pasando y tal vez usted pueda ayudarme.
¿A qué me refiero?
Hace unos días nos enteramos del fallecimiento de Alberto Sonsol y de Mauro Viale.
¿Cómo puede ser?
¿Dos de los más populares relatores de Uruguay y Argentina fallecieron con 15 días de diferencia por culpa del COVID?
Después supe que también se contagiaron de coronavirus Víctor Hugo Morales y Julio Ríos, que afortunadamente están fuera de peligro, pero que también se contagiaron.
Y las alarmas me empezaron a sonar.
¿Qué está pasando?
Intenté entenderlo con un razonamiento simple: “También se deben de haber enfermado cuatro bailarinas de ballet, cuatro astronautas y cuatro traductores de alemán”.
Y me quedé tranquilo.
Por un rato.
Porque enseguida me enteré que Marcelo Araujo también había sido contagiado con coronavirus y se encontraba grave.
Me refiero a Aráujo (como le dicen los porteños) tal vez el principal relator de fútbol de aquel país y uno de los mejores de Argentina.
¡Epa!
Ahora eran cinco los relatores famosos contagiados con COVID
Así que resolví averiguar qué estaba pasando.
Ese día me encontré con un titular de un diario de Buenos Aires:
“EL RELATO LLEGO AL CIELO, FALLECIO ADRIAN DI BLASI”, y daban cuenta de la desaparición física del relator que popularizó la frase: “¡Lo grito, lo grito, lo grito!”
¿Será algún problema del Rio de la Plata?
Salí a ver qué estaba pasando en el resto del continente.
Por las dudas, uno nunca sabe.
Arranqué por Ecuador
“MURIO JAVIER EDUARDO CULCAY – EL RELATOR DEL ECUADOR” decía el título. Falleció a los 50 años a consecuencia del COVID agregaban.
Me fui a Perú.
Ahí me enteré que Dante Mateo “EL NARRADOR DE LOS MUNDIALES” había dejado de existir luego de haber contraído coronavirus.
¿Casualidad?
¿En cinco países de América del Sur sus principales relatores se mueren de COVID?
Probé buscando cantantes, actores o productores de café.
Probé con escritores, guitarristas y relojeros.
Hice la prueba con senadores, ascensoristas y nadadores.
No.
La proporción no se parecía para nada.
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Me fui a Colombia.
Arranqué por Cartagena.
“FALLECIÓ POR COVID WALBERTO AHUMEDO SIERRA EL MITICO RELATOR DE DEPORTES” leí en mi computadora.
¿Será una casualidad sudamericana?
Así que salí para Honduras.
Allí me encontré con la historia de David Andino “El Puma”, el relator que trasmitiera a la selección albiceleste de su país en los mundiales de 2010 y 2018.
El Puma también había muerto por COVID
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Ya que estaba en Honduras llegué a Nicaragua.
José Pepe Ruiz, el relator más popular de Nicaragua, recordado especialmente porque hace unos meses dijo “Este virus es maricón, mira cómo es de maricón: lo mata la espuma del jabón". murió a causa del virus en Managua.
Arranqué a bajar en el mapa.
Paré en Córdoba (Colombia) y otro titular me llamó la atención: “MURIO EL ARTISTA DEL GOL; TEOBALDO VILLALBA”
En Rio de Janeiro supe de la muerte por COVID de Paulo Stein “Referencia del Jornalismo Deportivo en TV Manchete, ESPN Brasil y Sport TV”.
En San Pablo los títulos eran: “OS DEIXOU O REPÓRTER ROMEU CÉSAR, UM DOS GRANDES NOMES DA EQUIPE NA RADIO GLOBO”
En Paraguay me encontré con otro compatriota (hemos exportado relatores, créanme): Javier Sosa Briganti, jefe de deportes de Radio Oriental en Uruguay, radicado después en Asunción.
Javier falleció también por COVID a los 64 años.
Cuando estaba por abandonar la búsqueda me encontré con integrantes de diferentes equipos de relato deportivo en otros países: Rodrigo Rodrigues murió a los 45 años en Brasil, Efigenio Tapia en Panamá, Oscar Pérez Quiroz en Bolivia, Oswaldo Contreras en Colombia, Carlos David Enciso Pérez Palma en Perú y Gerardo Valtierra en México, por nombrar a algunos de ellos. Todos por COVID.
Para completar este panorama tétrico para los relatores de futbol me enteré que en Buenos Aires falleció el Turco' Osvaldo Wehbe que relatara con Muñoz en Rivadavia y con Victor Hugo en Continental, en Guayaquil se fue Paco Álvarez Moreira “La Voz de Oro” de Ecuador, en Quito el uruguayo/ecuatoriano Rodolfo Piñeyro que provocó el título “EL CIELO YA TIENE EL RELATO DEL TATA”, en Lima los diarios decían “DEJÓ DE EXISTIR EL RELATOR ITALO VILLARREAL LEYENDA DEL PERIODISMO DEPORTIVO”, en Cali Cesar Prado y en Barranquilla Alvaro Enrique Mestre “El Cañón del Caribe”.
No tengo otra explicación que la del principio de esta nota.
Que no pararon.
Que siguieron de radio en radio, de canal en canal, de diario en diario.
Y que eso les costó la vida.
Mire…esta nota no tiene final.
Esta nota es de ida y vuelta.
Interactiva.
Esta nota propone que usted escriba una explicación mejor que la que yo arriesgué
A la espera de eso, vaya nuestro homenaje a los relatores y a sus equipos de relato, de los que supimos formar parte durante varios años, hace un tiempo ya.