Con la presencia del intendente de Florida Carlos Enciso, este lunes 25 se llevó a cabo la conmemoración del 152° aniversario de la fundación de la localidad de 25 de Mayo, en una jornada que reunió autoridades departamentales, instituciones educativas y vecinos de la comunidad.

Las actividades comenzaron en la Plaza Libertad, donde se realizó la colocación de una ofrenda floral frente al busto que recuerda al fundador de la villa, Don Ramón Álvarez, en reconocimiento a su legado y aporte al desarrollo de la localidad.

Posteriormente, en Plaza Artigas, tuvo lugar el acto protocolar central, instancia en la que también se depositó una ofrenda floral al pie del busto de nuestro prócer, en un gesto de homenaje y respeto.

El intendente participó de la actividad acompañado por el secretario general de la comuna, Ec. José Luis Curbelo, junto a otras autoridades departamentales, representantes de centros de enseñanza y vecinos de la localidad, quienes se sumaron a esta celebración de una fecha significativa para la historia de 25 de Mayo.

La conmemoración permitió recordar los orígenes de la localidad y reafirmar el sentido de pertenencia y la identidad de una comunidad con una rica historia y tradición.

El 25 de mayo de 1874 fue fundada Villa 25 de Mayo, fecha que dio origen al nombre de la localidad. Tiempo después, la población comenzó a ser conocida como “Isla Mala”, denominación atribuida a la estación de ferrocarril bautizada por los ingleses. El origen de este nombre continúa rodeado de cierto misterio, ya que existen diversas versiones acerca de su significado y procedencia.

Don Ramón Álvarez tuvo un papel fundamental en la creación y desarrollo de la villa. Se encargó personalmente de dirigir y diseñar los planos de la nueva población, trazando sus manzanas, calles y la plaza principal. Además, donó la imagen de la Estatua de la Libertad que aún hoy se luce en la plaza ubicada frente a la iglesia.

Gran impulsor del crecimiento local, sentía especial interés por el embellecimiento de los espacios públicos, dedicando particular atención a la plaza de la estación y a la jardinería del lugar. Asimismo, promovió el desarrollo de la agricultura y la ganadería en el entorno de la villa.

Desde aquellos primeros años también comenzaron a explotarse las canteras de granito y piedra caliza, actividad que brindó sustento laboral a gran parte de los hombres de la naciente población.

Sin embargo, las dificultades económicas que atravesó el país afectaron profundamente a Don Ramón Álvarez, quien perdió gran parte de su capital, truncando así muchos de sus proyectos y aspiraciones. A pesar de ello, continuó llevando una vida sencilla junto a su familia y, hasta 1882, se lo veía cuidar con dedicación y afecto la pequeña plaza de la estación.

Tiempo después, ya aquejado por una enfermedad, se trasladó a Montevideo, donde falleció el 12 de marzo de 1897, a los 72 años de edad. Sus restos descansan en el Cementerio del Buceo, dejando un legado imborrable en la historia y el desarrollo de Villa 25 de Mayo.