Este jueves, la Justicia dictó sentencia del caso ocurrido el miércoles 8 de octubre, un violento episodio acontecido en una vivienda ubicada en inmediaciones de calles Joaquín Suárez y Calleros, donde una mujer efectuó disparos de arma de fuego que terminaron con la muerte de un perro.

En aquella oportunidad, personal policial había sido alertado por vecinos que escucharon discusiones y detonaciones provenientes de una casa de la zona.

Al arribar, los efectivos fueron recibidos por una mujer que manifestó que otra persona se encontraba dentro con un arma y que su perro había sido herido. Al ingresar al domicilio, la Policía encontró a una mujer mayor, de unos 70 años, y en el lugar se incautó un revólver calibre 22. El animal fue hallado sin vida en un baño.

Según se informó entonces, la situación se habría originado tras un incidente en el que la autora del disparo habría sido atacada por el animal.

En las últimas horas, la septuagenaria fue condenada como autora penalmente responsable de un delito de violencia privada en concurrencia formal con un delito de daño, y un delito de acometimiento con arma apropiada en régimen de reiteración real.

La pena impuesta es de 22 meses de prisión, que se cumplirán en régimen de libertad a prueba, con medidas sustitutivas, entre ellas arresto domiciliario nocturno (22 y 6 horas), durante los primeros seis meses.

Se deberá presentar una vez por semana en la Seccional Policial correspondiente y realizar trabajo comunitario durante un mes.

A su vez, cuenta con prohibición de acercamiento con las víctimas, su sobrino y pareja.