El presidente chino, Xi Jinping, afirmó este jueves, antes de reunirse con su par estadounidense, Donald Trump, en la Casa Blanca, que China y Estados Unidos (EE. UU.) deben mantener su competencia, pero sin permitir que sus diferencias deriven en “el conflicto y la confrontación”.

“China y los EE. UU. no deben cruzar la línea del conflicto y la confrontación”, sostuvo Xi durante una breve intervención en la que llamó a ambos países a “fortalecer la comunicación” y a “cooperar con sinceridad”.

El mandatario defendió, al mismo tiempo, que la rivalidad entre las dos potencias puede desarrollarse dentro de ciertos límites. “No tenemos que evitar hablar de competencia, pero esta debe ser sana y mantenerse dentro de límites razonables. Debe tratarse de una carrera para ponernos al nivel del otro, no de una lucha en la que uno gana y el otro pierde”, afirmó. Según Xi, los intereses de ambos países “están profundamente entrelazados y existe un amplio margen” para avanzar en áreas de cooperación.

En materia de seguridad, el presidente chino pidió a las Fuerzas Armadas de ambos países “mantener un diálogo regular y mejorar los mecanismos de comunicación y prevención de crisis”. También sostuvo que las dos potencias pueden evitar la denominada trampa de Tucídides, una teoría utilizada para analizar las tensiones entre una potencia dominante y otra en ascenso que plantea que esa disputa puede desembocar en un enfrentamiento.

“Puede que la cooperación entre China y EE. UU. no resuelva todos los problemas del mundo, pero sin ella sería difícil solucionar muchos de los desafíos globales. China mantiene sus puertas abiertas de par en par y acoge a las empresas estadounidenses que deseen invertir y hacer negocios allí. Esperamos que las empresas chinas reciban un trato justo aquí, en EE. UU.”, afirmó Xi.

El mandatario llegó acompañado por representantes de algunas de las principales compañías chinas, entre ellas BYD, Xiaomi y Alibaba.

Otro de los asuntos destacados por Xi fue el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), un área en la que ambos países mantienen una fuerte competencia tecnológica. “Tanto China como EE. UU. son naciones líderes en IA. Poseemos tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien común, así como de garantizar que su desarrollo permanezca siempre bajo control humano y sirva al bienestar de las personas”, señaló.

La cuestión tecnológica ocupa un lugar central en la agenda de la visita, junto con la tregua comercial entre Washington y Pekín, cuya extensión por otros dos meses fue anunciada el miércoles por EE. UU. y el levantamiento de las restricciones chinas a las exportaciones de tierras raras hacia territorio estadounidense.

Se trata de la primera visita de Xi a Estados Unidos en más de nueve años. Entre los posibles resultados de la cumbre se encuentra la creación de un “teléfono rojo” destinado a facilitar la comunicación entre ambas potencias ante una eventual crisis vinculada con los avances en inteligencia artificial.




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