Andy Burnham asumió este lunes como nuevo primer ministro del Reino Unido y prometió impulsar un plan de transformación a diez años para recuperar la estabilidad económica y social del país, tras la renuncia de su compañero de partido Keir Starmer, quien dejó el cargo luego de menos de dos años de gobierno.

El dirigente laborista, de 56 años, realizó su primer discurso frente a la residencia oficial de Downing Street, donde aseguró que su prioridad será "enderezar el rumbo" del Reino Unido y devolver la esperanza a la ciudadanía.

"Necesitamos recuperar nuestra estabilidad", afirmó Burnham, quien habló sin atril ni apuntes ante simpatizantes y colaboradores.

Poco antes, el nuevo jefe de gobierno había sido recibido por el rey Carlos III, quien le encargó oficialmente la formación del nuevo Ejecutivo.

Durante su primer mensaje como primer ministro, Burnham presentó las principales líneas de un programa de largo plazo que incluye una reforma del sistema educativo, un proceso de reindustrialización, la construcción de viviendas sociales y el objetivo de erradicar el sinhogarismo.

También prometió adoptar medidas inmediatas para aliviar la presión económica que enfrentan los hogares británicos.

"Vamos a actuar ahora para ofrecer a la gente un poco de alivio y ayudar a hacer frente al costo de la vida", aseguró.

En política exterior, el nuevo líder laborista ratificó el respaldo del Reino Unido a Ucrania. "Apoyamos al cien por ciento al presidente Volodímir Zelenski", afirmó, manteniendo la misma línea que había seguido el gobierno de Starmer.

El final de la era Starmer

Burnham llega al poder después de que Keir Starmer anunciara su dimisión el pasado 22 de junio, apenas dos años después de haber devuelto al Partido Laborista al gobierno tras catorce años de administraciones conservadoras.

La salida de Starmer estuvo marcada por la caída de la popularidad del Ejecutivo, malos resultados en las elecciones locales y regionales, el deterioro de los indicadores económicos y una creciente presión interna dentro del Partido Laborista para renovar el liderazgo.

Antes de abandonar Downing Street, Starmer defendió su gestión.

"Estoy orgulloso de nuestro trabajo. El país es hoy más fuerte y más justo que cuando llegamos al gobierno en 2024", sostuvo.

Un liderazgo consolidado

Antes de llegar a Downing Street, Burnham se desempeñó como alcalde del Gran Mánchester entre 2017 y 2026, etapa durante la cual consolidó una imagen de dirigente cercano a los gobiernos locales y con capacidad de gestión.

Su candidatura a la conducción del Partido Laborista prácticamente no encontró oposición. Obtuvo el respaldo de 379 de los 403 diputados laboristas en la Cámara de los Comunes, lo que allanó su llegada al cargo.

Los desafíos del nuevo gobierno

El nuevo primer ministro asume en un contexto complejo, con una economía de bajo crecimiento, elevados costos de endeudamiento, presión sobre el gasto social y un aumento de la inmigración irregular a través del canal de la Mancha, un fenómeno que ha impulsado el crecimiento electoral del partido Reform UK.

Entre las primeras decisiones atribuidas al nuevo Ejecutivo figura la retirada del proyecto para implantar un documento nacional de identidad digital, una iniciativa promovida por Starmer para combatir el empleo de inmigrantes en situación irregular.

En paralelo, la prensa británica señala que Burnham también evalúa autorizar nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas en el mar del Norte, una medida que podría marcar un cambio respecto a la estrategia energética seguida por su antecesor.



Montevideo Portal con información de agencias.