El Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED, por sus siglas en inglés) pidió a la Asamblea General que discuta de forma urgente la situación de las desapariciones en México, lo que llevó al Gobierno de Claudia Sheinbaum a rechazar este pedido por “parcial y sesgado”.

La decisión se dio a conocer este jueves en un comunicado, en el que el CED pide al secretario general de la ONU, António Guterres, que remita a la Asamblea General del organismo la situación en México, argumentando que es necesario que ésta se pronuncie sobre el asunto y contemple medidas para apoyar al país “en la prevención, investigación, castigo y erradicación de este crimen”.

“El Comité concluyó que la información que ha recibido parece contener indicios fundados de que en México se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas como crímenes de lesa humanidad, basándose en su evaluación de que se han producido múltiples ataques generalizados o sistemáticos contra la población civil en diferentes momentos y en diferentes partes del país”, dijo.

De acuerdo con el CED, llevar el tema ante la Asamblea General tiene un carácter preventivo para “movilizar la atención y el apoyo internacionales”, no para señalar responsabilidades penales individuales.

Agregó que sabe que la situación de violencia en México se ha agravado desde el inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico” en 2006 y que, si bien no tiene pruebas de que las desapariciones forzadas se deriven de una política de Estado, esto no resta urgencia al problema, ni significa que se deba descartar que haya casos que puedan considerarse crímenes de lesa humanidad.

“El derecho internacional no exige que los crímenes de lesa humanidad se produzcan a escala nacional o sean orquestados en las más altas esferas del Gobierno. Lo que importa es la magnitud, el patrón de los ataques y el hecho de que se dirijan contra la población civil”, dijo Juan Albán-Alencastro, presidente del CED, citado en el comunicado.

Fuente: CNN