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UPM confirma interés: ofertó por la terminal de celulosa

La finlandesa se presentó a la concesión por 50 años del espacio portuario.

En la ANP, autoridades del ente y representantes de UPM firman la apertura del sobre. Foto: Leonardo MainéDetrás del muelle C del Puerto de Montevideo, allí donde desemboca la calle Guatemala, en unos años no habrá pesqueros nacionales ni estará la empresa Tsakos dedicada a la reparación de navíos como hoy.

Habrá millones de kilos de celulosa acumulados y barcos esperando para la exportación de ese producto y sus derivados. Así por, al menos, medio siglo. Es que "a fines de mayo" ese espacio portuario tendrá un nuevo nombre: UPM.

Eso si, la Administración Nacional de Puertos (ANP) confirma que la oferta presentada ayer por la empresa finlandesa se ajusta al llamado internacional que realizó y, a la vez, la compañía sigue camino a la construcción de su planta en el departamento de Durazno —sobre lo que deberá adoptar una decisión antes del 15 de febrero de 2020. En el caso de una marcha atrás, la ANP se quedará con los US$ 4 millones de garantía que UPM había depositado en el Banco Santander.

En la mañana de ayer, en el segundo piso de la ANP, se abrieron los sobres para la concesión de un espacio de "acopio" y "explotación" de celulosa en el puerto de Montevideo. O, mejor dicho, se abrió el único sobre correspondiente al único interesado que se presentó: Tebesur S.A. (subsidiaria de la finlandesa UPM).

En los días previos ya se sabía que la compañía nórdica había comprado el pliego, el paso previo para su presentación, pero en todo acto de apertura de sobres siempre cabe la incertidumbre. De hecho el presidente de la ANP, Alberto Díaz, había sido testigo de "dos licitaciones fallidas" cuando todo parecía encaminado. De ahí que la confirmación de ayer, que incluye la rúbrica del jerarca, haya sido tildada por él como "un hito" y "el avance hacia otras decisiones de la empresa".

La concesión de la terminal portuaria preveía, como mínimo, la capacidad de manejo de 1,8 millones de toneladas de celulosa por año. Pero por decisión de los directores oficialistas de la ANP —el vicepresidente Juan Domínguez y el propio Díaz—, en los primeros años el concesionario abonaría la tarifa por el volumen real de lo movilizado que puede ser inferior a ese 1,8 millones de toneladas.

El director por la oposición, Juan Curbelo (Partido Nacional), había criticado las modificaciones del pliego en el entendido de que el ente puede verse perjudicado económicamente. Estos montos, como estarán sujetos a la operativa real, correrán por cuerda separada de la estimación preliminar de inversión de UPM para la instalación de la terminal portuaria que, según dijo en un comunicado, será de unos US$ 260 millones.

La segunda planta de celulosa de UPM en Uruguay, es decir la tercera de este rubro que habrá en el país, implicará una inversión inicial de unos US$ 2.300 millones. Estará ubicada muy cerca del poblado Centenario, en Durazno, sobre el Río Negro. Desde allí, mediante trenes, el producto sería trasladado hasta la terminal portuaria en Montevideo. La planta será más grande que la que funciona en Fray Bentos y tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales.

Según el acuerdo de inversión firmado por el gobierno y UPM en noviembre de 2017, la potencial planta incrementaría en 12% las exportaciones del país y generaría 8.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Las obras en la terminal portuaria demandarán 4 años.

 

 

Fuente: El Pais