Dilma Rousseff irá a la reelección aunque se postule Lula.

La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, dijo el miércoles que buscará la reelección en octubre con o sin sostén de los partidos aliados de su gobierno, en momentos en que ciertos sectores reclaman el retorno de Luiz Inacio Lula da Silva como candidato.

 

"Me gustaría, cuando sea candidata, tener el apoyo de mi propia base. Pero si no existe ese apoyo, iremos adelante", dijo la presidente, integrante del Partido de los Trabajadores (PT), en una entrevista con radios locales del estado de Bahía, en el noroeste del país.

Diputados del Partido de la República (PR), que integran la coalición de gobierno, defendieron el lunes ante periodistas el retorno del ex presidente Lula. En efecto, 20 de los 32 diputados de esa formación política, que conformaron el movimiento "Vuelve Lula", divulgaron un documento en el que exhortan a Da Silva a ingresar en la disputa presidencial como candidato del PT en lugar de Rousseff, argumentando que el ex presidente está más preparado para impulsar el crecimiento económico.

"Consideramos que el momento de crisis, dentro y fuera del país, requiere la fuerza de un líder político con la esperanza y el brillo de Luiz Inacio Lula da Silva", afirma el documento.

Rousseff afirmó, este miércoles, que no pretende prestar atención a esas disidencias y que su prioridad hasta final del año es "gobernar este país".

La presidente tiene un 37% de intención de voto frente a 21,6% de su contrincante socialdemócrata Aecio Neves y 11,8% del socialista Eduardo Campos, según una encuesta de la Confederación Nacional del Transporte (CNT) difundida el martes.

Este sondeo mostró por primera vez un impulso de Neves y Campos y la posibilidad de una segunda vuelta electoral, cuando hasta el martes las encuestas señalaban una victoria de Rousseff en primera vuelta.

En una reunión con periodistas deportivos celebrada el lunes, Rousseff ya había dado por sentado que sería candidata y había asegurado que el resultado del Mundial 2014, que comienza en 42 días en Brasil, no tendrá influencia en la elección.