En riesgo miles de empleos por caida de industria automotriz en Argentina y Brasil.

La industria del motor de Brasil y Argentina ha pasado de festejar en 2013 marcas históricas en producción y ventas internas, respectivamente, a una coyuntura en este primer cuatrimestre de 2014 en el que miles de empleos se encuentran en riesgo. En un mercado cerrado como Mercosur (incluye también Venezuela, Paraguay y Uruguay), donde las fábricas de ambos países sobre todo abastecen al bloque pero también exportan al resto de Latinoamérica y otras regiones, la caída de los mercados brasileño y argentino ha llevado a que algunas multinacionales anunciaran suspensiones de plantilla o prejubilaciones.

 

El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, dijo este lunes que su Gobierno analiza medidas para alentar el crédito a la compra de vehículos y negociará con el de Cristina Fernández de Kirchner la eliminación de barreras a la exportación hacia ese país. El jefe de Gabinete de Ministros argentino, Jorge Capitanich, atribuyó las suspensiones y prejubilaciones en su país a la bajada del mercado brasileño y también apostó a un acuerdo con el Ejecutivo de Dilma Rousseff que reemplace el actual régimen bilateral de intercambio compensado de coches y piezas, que vence el 30 de junio próximo.

Las ventas de automóviles en Brasil retrocedieron el 15,2% en marzo y acumularon una merma del 2,1% en el primer trimestre de 2014. Las exportaciones cayeron 18,8% en marzo y 32,7% en los tres primeros meses del año, en especial por la contracción de la demanda argentina, según la patronal de fábricas brasileñas. Al final de cuentas, la producción del gigante sudamericano bajó el 17,6% el mes pasado y el 8,4% en el trimestre.

El mercado argentino se contrajo el 35,5% en marzo, con lo que sumó una disminución del 25,4% en los primeros tres meses de 2014. Las exportaciones, cuyo comprador hegemónico es Brasil, se recortaron el 30,8% el mes pasado y el 17,8% en el trimestre. Por tanto, la producción cayó el 26,2% y el 16,2%, respectivamente.

Este martes, los ministros argentinos de Economía, Axel Kisilof, y de Industria, Débora Giorgi, viajan a Brasilia para reunirse con su par brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Mauro Borges, y el asesor de Rousseff para Asuntos Internacionales, Marco Aurélio Garcia, para discutir sobre el acuerdo automotor en particular y el deteriorado comercio bilateral en general.

Ambos países apenas están creciendo en 2013. Así como Brasil pretende que Argentina derribe trabas al comercio, el Gobierno de Fernández quiere equilibrar el saldo del intercambio de coches y piezas. Además, ambas partes negocian financiamiento de Brasil para los importadores argentinos de productos brasileños, con objeto de evitar que Argentina pierda reservas internacionales en un momento en que ha logrado revertir su descenso después de la devaluación del peso de enero pasado.

Fuente:El País de Madrid