Juan Pablo II y Juan XXIII son santos desde este domingo.

Juan Pablo II y Juan XXIII, dos papas de diferentes personalidades, son a partir de este domingo los nuevos santos del catolicismo.El papa Francisco encabeza la ceremonia ante cientos de miles de personas, jefes de gobierno y de Estado, entre ellos los presidentes de Ecuador, Honduras y El Salvador y los reyes de España.

 

La idea de dos papas santos y dos papas vivos suscita muchas expectativas ya que se convertiría en el "día de los cuatro papas", un momento inédito para la milenaria institución.

Juan Pablo II, que dirigió la Iglesia Católica de 1978 al 2005, conservador y a la vez moderno, muy popular en los más de 100 países que visitó, será canonizado tan solo nueve años después de su muerte, la santificación más rápida de la historia.

El papa emérito Benedicto XVI prefirió no tener en cuenta el plazo obligatorio de cinco años para abrir la causa de beatificación y de canonización de su predecesor, quien fue beatificado en mayo de 2011.

La decisión de Francisco de canonizar a Juan XXIII (Angelo Giusepe Roncalli) sin milagro, aun cuando no ha sido adoptada con frecuencia, es una prerrogativa del jefe de la Iglesia católica, que ha querido valorizar el ejemplo del llamado "papa bueno".

La ceremonia en la plaza de San Pedro será concelebrada por 150 cardenales, 1.000 obispos y 6.000 sacerdotes de todo el mundo. Asistirán también representantes de todas las religiones, entre ellos una importante delegación judía, para rendir homenaje a dos papas que lucharon contra los prejuicios hacia los hebreos.

Luis Fernando Guevara, un mexicano que portaba un enorme estandarte con la bandera de su país junto a otra de Polonia, en la plaza de San Pedro, dijo que junto a un grupo de 1.000 peregrinos de Polonia, Estados Unidos y México llegaron al Vaticano para celebrar la canonización.

“Me considero de la generación Juan Pablo II, lo vi todas las veces que fue a México, fui a verlo a Cuba, lo vine a ver a Roma para una Semana Santa y vinimos a lo que él nos invitó, abrir nuestro corazón a Cristo”, dijo Guevara a Notimex.

Con él se encontraba Juan Huerta, originario de Ecatepec de Morelos en el Estado de México, quien comentó “son momentos alegres y felices para todos, no importa que tengamos que pasar frío, que no durmamos, lo que queremos es estar presentes mañana (domingo) de una manera muy especial y ese es nuestro fin”, añadió.

Una copiosa lluvia comenzó a caer en la Plaza, pero esto no desanimó a las miles de personas que se encontraban en el lugar, la mayoría de las cuales estaban preparadas con paraguas e impermeables.

Huerta llegó a Roma el viernes con un grupo de 33 personas procedentes de Morelos, Distrito federal y Oaxaca, y el próximo lunes seguirán su viaje por Tierra Santa.

Fuente: CNN