Moody's baja calificación a Brasil.

La agencia de calificación Moody's revisó la perspectiva de la nota soberana de Brasil de estable a negativa debido a un magro crecimiento sin esperanza de rápida mejora, otra mala noticia para el gobierno de Dilma Rousseff a menos de un mes de las presidenciales.

Rousseff busca la reelección en los comicios nacionales del 5 de octubre, y está actualmente en "empate técnico" con la ecologista Marina Silva en una eventual segunda vuelta, según el último sondeo divulgado este martes.

En los últimos días, su gobierno ha enfrentado enormes denuncias de corrupción en la estatal Petrobras y la reducción de la estimación del crecimiento este año a 0,48% por parte del mercado.

El "riesgo creciente de un largo periodo de crecimiento débil y del deterioro de los parámetros de la deuda tienden hacia una reducción de la solvencia de Brasil", justificó la agencia estadounidense Moody's en un comunicado.

No obstante, reafirmó su calificación de la deuda brasileña, Baa2, con grado de inversión, debido a "la continua resistencia del país a los shocks financieros mundiales dada su amortiguación de reservas internacionales", entre otras razones.

La decisión de Moody's se basa en "factores coyunturales" del primer semestre y "no se condice con la evolución del segundo semestre cuando esos problemas están siendo superados", protestó el Ministerio de Hacienda en un comunicado.

El ministerio asegura que Brasil es "una economía sólida" que ya inició "una trayectoria de gradual recuperación que tendrá continuidad a lo largo del año que viene".

El menor crecimiento desde 2009

La agencia de calificaciones prevé que el PIB de Brasil crecerá por debajo del 1% este año -la expansión más baja desde 2009- y el crecimiento será inferior al 2% en 2015.

El candidato presidencial socialdemócrata Aecio Neves (PSDB, oposición), tercero en las encuestas, sostuvo en un comunicado que la decisión de Moody's "muestra que las conquistas económicas y sociales de Brasil están en riesgo por decisiones equivocadas de política económica, con exagerada flexibilización fiscal, que afectaron de manera significativa la confianza de los inversores".

La rebaja de la perspectiva se basa en que "hay una inflación elevada, un crecimiento bajo y no hay expectativas de mejora" por lo menos hasta después de 2016, "a menos que haya un milagro", dijo a la AFP el analista financiero Felipe Queiroz, basado en Sao Paulo.

Moody's sostuvo que hay "pocas señales" de que el crecimiento "regrese a su potencial en el corto plazo", y destacó "un marcado deterioro de la confianza de los inversores" debido a la percepción de los mercados sobre el "intervencionismo" del actual gobierno, que se traduce en menos formación de capital fijo.

¿Tiempos peores?

La mayor economía latinoamericana, en recesión, está a punto de entrar en su cuarto año consecutivo de crecimiento moderado. Tras el 7,5% de 2010, el PIB creció un 2,7% en 2011, 1% en 2012 y 2,5% en 2013.

El mercado redujo su estimación de crecimiento este año de 1,99% en enero a apenas un 0,48% el lunes, según un consenso de analistas interrogados por el Banco Central.

Se suma una elevada inflación: 6,5% en 12 meses hasta julio, el máximo del rango meta del gobierno.

Brasil entró en recesión al culminar el segundo trimestre de 2014, cuando el PIB brasileño cayó 0,6% sobre el primer trimestre, en el cual hubo asimismo una contracción de 0,2%.

"Hay un deterioro de los fundamentos macroeconómicos brasileños: la inflación subiendo, no hay crecimiento, el déficit externo solo puede crecer y las cuentas públicas están desorganizadas" al punto que "nadie sabe cuál es el tamaño del déficit" público, dijo a la AFP la economista Margarida Gutierrez, de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ).

 

Pero el economista André Perfeito, de la consultora Gradual Investimentos, recordó que "Brasil aún está a más de un escalón del umbral de Moody's para ser considerado especulativo, por lo cual la decisión de hoy no es vista como un gran riesgo".

Pero "gane quien gane, el próximo presidente debe señalar que aplicará una mayor disciplina fiscal", estimó.

La agencia Standard and Poor's rebajó en marzo la nota del país de "BBB" a "BBB-", el menor nivel del grado de inversión, citando un deterioro fiscal y una perspectiva de bajo crecimiento para los próximos dos años.

Fuente:El País