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Cristina procesada y con pedido de prisión por la red de coimas K

El juez Claudio Bonadio procesó y pidió prisión preventiva para la expresidenta y actual senadora como "jefa de una organización ilícita", en el marco de la causa de los cuadernos de las coimas K, un caso con ramificaciones en Uruguay. Junto a Cristina fueron procesadas varios exfuncionarios kirch-neristas y empresarios.

Cristina —quien suma con este su sexto procesamiento— seguirá en libertad por sus fueros como senadora. Miguel Ángel Pichetto, jefe del bloque de senadores peronistas y enfrentado en la interna partidaria a Cristina, anticipó su postura contraria a un desafuero mientras no haya una condena firme de la Corte Federal. La decisión quedará, entonces, en manos de la mayoría peronista, que deberá definir el futuro de la posible candidata presidencial.

En el fallo de 500 fojas, el magistrado procesó también con prisión preventiva a varios exfuncionarios, entre ellos el exministro de Planificación Julio de Vido, ya detenido por otra causa, además de 13 empresarios.

Permanecerán en libertad por haber sido aceptados como "arrepentidos" al colaborar con la justicia, cinco exfuncionarios y nueve empresarios, ente ellos Ángelo Calcaterra, primo del presidente argentino, Mauricio Macri. Otros siete empresarios, cuatro exfuncionarios y un exjuez fueron procesados sin prisión preventiva.

Bonadio embargó a Cristina por 4.000 millones de pesos argentinos (101 millones de dólares). La expresidenta ya tenía congeladas sus cuentas judiciales e intervenidas varias de sus empresas por orden de la Justicia en otras investigaciones en curso. El juez además la convocó a presentarse en los tribunales en un plazo de 48 horas para notificarse.

El juez investiga el pago de sobornos millonarios por parte de los más importantes empresarios argentinos para obtener contratos de obras públicas entre 2003 y 2015.

En el fallo, Bonadio consideró que "la asociación ilícita fue comandada por (el ya fallecido) Néstor Kirchner y Cristina Kirchner", durante cuyos gobiernos funcionó "una maquinaria que le sacaba con procedimientos amañados dinero al Estado".

El objetivo era "distribuir coimas a funcionarios corruptos, a cambio que, por avaricia y codicia, ese selecto grupo de empresarios también se llenaran los bolsillos mediante su participación en licitaciones o concesiones".

La causa de los cuadernos de las coimas comenzó a raíz de una investigación del diario La Nación, que entregó copias de los cuadernos de Óscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta —viceministro de De Vido—, al fiscal Carlos Stornelli.

El caso se hizo público el 1º de agosto, cuando el juez ordenó una decenas de detenciones y operativos simultáneos en busca de pruebas a partir de las anotaciones que mostraban en detalle el recorrido de los sobornos entre empresarios de la obra pública y el gobierno kirchnerista.

 

 

Fuente: El Pais