Policía brasileña frenó una célula terrorista del EI en Goiás

La Justicia Federal de Goiás recogió una denuncia contra 11 personas sospechosas de promover el terrorismo en Brasil a través de las redes sociales e integrar una organización delictiva.

Cinco de ellos son acusados del reclutamiento de un cómplice, llamado Bruno Calazans de Oliveira, entre otros menores de edad para participar en actos terroristas.

La denuncia fue formulada por el fiscal Divino Donizete da Silva sobre la base de informaciones extraídas de grupos de Whatsapp y de Facebook y en extractos de testimonios de los investigados.

Las investigaciones comenzaron a partir de la Operación Atila, llevada a cabo por la Policía Federal luego de que la Guardia Civil de España avisara a las autoridades brasileñas de la existencia de grupos de chats de promoción y organización del EI con participantes de Brasil.

Entre 2016 y 2017, "los denunciados fueron responsables por la promoción de la organización terrorista Estado Islámico en Brasil a través de publicaciones en redes sociales y de compartir materiales vía WhatsApp y páginas de Facebook, así como reclutando menores para participar en actos terroristas en suelo nacional", dice la nota de la Fiscalía en Goiás (centro-oeste), un estado que circunda Brasilia.

Según la denuncia, uno de los investigados, Weverton Costa Nascimento, que se identificaba como Abu Omar Al-Brazili, era el administrador de dos grupos en el Whatsapp llamados "Estado del Califato Islámico" y "En la vía de Alá, vamos".

En el "Estado del Califato Islámico" se encontraban Thiago da Silva Ramos Benedito, Jonatán da Silva Barbosa y Matheus Santos Pinaffo. Según la denuncia, el grupo "Califato del Estado Islámico" fue creado por Benedicto, conocido como Abu Ahmed, para "discutir la creación de una célula terrorista en Brasil, además de utilizar páginas de Facebook para difundir y promover la ideología yihadista, y viene tratando de reclutar brasileños para integrarse al Estado Islámico en Siria ".

Además, en el grupo, uno de los acusados sugiere cometer durante el carnaval de Rio de Janeiro o de Salvador de Bahia un atentado parecido al del puente Westminster de Londres en marzo de 2017, cuando un británico atropelló y acuchilló a los transeúntes dejando cinco muertos. 

La base de la acusación es el análisis de la policía sobre los comentarios en Facebook del investigado. El informe señala que Benedicto se acercó a una mujer egipcia para aprender a hablar árabe, con el objetivo de "unirse al Estado Islámico" en el futuro.

Según el informe, Benedicto "siempre afirma que ha conversado con varios reclutadores yihadistas, uno de ellos sería de la provincia de Idlib (Siria)". En uno de los diálogos, "se vuelve clara la intención de Abu (Thiago) de reclutar brasileños".

No está claro, sin embargo, con quien habría conversado y cuáles serían los brasileños que estaría sumando para la guerra santa. El fiscal destacó como sospechoso también un diálogo entre Jonatán da Silva y Brian Alvarado, otro integrante del "Estado del Califato Islámico".

En determinado momento de la conversación, Alvarado "propone la explosión de un vehículo con bombonas de gas". En otro trecho, sugiere "la comisión de un atentado en los términos de lo realizado en el Puente de Londres, pero en el carnaval de Río de Janeiro". Da Silva habría respondido "que el carnaval de Salvador tiene más personas".

El fiscal argumenta además que al detener a da Silva la policía hallaron videos de ejecuciones y atentados suicidas, entre otras piezas de propaganda del terrorismo internacional.

En las conversaciones, los "Revolucionarios Islámicos" exponen "planes liderados por Welington (que se hacía llamar Salahuddin) de reclutamiento y organización de individuos con la finalidad de entrenamiento paramilitar en la región Norte de Brasil".

En la conclusión de la denuncia, el fiscal Donizete dice ser consciente de que la Constitución asegura la libertad de conciencia y de creencia. Pero al analizar el material recogido por la policía, constató que "los mensajes, fotos y mensajes van más allá de una simple manifestación de pensamiento o de defensa de una ideología política o religiosa".

Según él, la interacción entre los internautas investigados "se sitúa entre la exaltación y la celebración de actos terroristas realizados en todo el mundo, pasando por el posteo de videos y fotos de ejecuciones públicas de personas por el Estado Islámico, llegando a orientaciones de cómo que se celebrará el juramento al líder del grupo ('bayat'), y alcanzando la discusión sobre posibles blancos de ataques que podrían realizar en Brasil, locales para instalación y entrenamiento de grupo armado, con la orientación sobre la fabricación de bombas caseras, la utilización de armas blancas y adquisición de armas de fuego para lograr ese objetivo ".

En mayo de 2017, la justicia brasileña condenó a ocho personas a penas de hasta 15 años de cárcel por promover acciones terroristas del Estado Islámico en vísperas de los Juegos Olímpicos de Rio 2016.

 

 

Fuente: El Pais