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Brasil dividido por prisión de Lula. Hay protestas y festejos.

La ciudad de Curitiba, cuna de la causa Lava Jato, fue escenario en las últimas horas de manifestaciones a favor y en contra de la condena a Lula por corrupción.

 La sede de la policía federal donde el expresidente pasó su primera noche preso por corrupción, fue rodeada y su entorno quedó dividido: de un lado cientos de seguidores del líder del PT que protestaban contra lo que consideran un encarcelamiento político y del otro quienes festejaban con fuegos artificiales y champagne la prisión de Lula.

En medio de ese clima, que refleja la división de la sociedad brasileña, arribó anoche al edificio policial el exmandatario en un helicóptero que se posó en el techo de la sede.

Gritos de un lado y del otro acompañaron el ingreso de Lula a la sede de la Policía federal de Curitiba donde el expresidente comenzará a cumplir una pena de 12 años de prisión. En ningún momento se lo vio esposado.

En ese momento se registraron enfrentamientos entre los cientos de seguidores de Lula y la policía que custodiaba el exterior del recinto.

La policía lanzó bombas de estruendo y disparó balas de goma. Los protestantes tiraron palos y piedras contra los efectivos. El episodio culminó con nueve personas heridas.

Lula pasó su primera noche preso en una sala de 15 metros cuadrados. La habitación posee una cama simple, un armario y un baño privado. Podrá salir al sol dos horas al día. Su desayuno este domingo fue café con leche y pan con manteca.

Tras lo sucedido, un juez brasileño prohibió protestas y acampadas en los aledaños de la sede policial.

El magistrado estableció un perímetro de seguridad de cien metros.

LAS HORAS PREVIAS

En las horas previas a la prisión, Lula reivindicó su inocencia ante miles de seguidores frente al sindicato de metalúrgicos y confirmó que cumplirá con su mandato en la cárcel.

Tras la confirmación de la condena, el expresidente brasileño permaneció dos días atrincherado en el sindicato de metalúrgicos, cuna de su vida política.

Despidió a su esposa, Marisa Leticia, en un misa realizada frente a la sede sindical en San Bernardo do campo, ella murió el pasado 24 de enero luego de sufrir un derrame cerebral. Arrancó como un homenaje y se convirtió en un acto político.

Lula subió a un estrado donde dio su último discurso antes de ir preso. Durante su alocusión volvió a reivindicar su inocencia.

Tras el arresto del líder y símbolo de la izquierda en América latina crece en Brasil un clima de tensión e incertidumbre política.

Luiz Inacio Lula Da Silva fue presidente de Brasil entre 2003 y 2010. Considerado un referente de la izquierda de América Latina, terminó tras las rejas condenado a 12 años de cárcel por delitos de corrupción y lavado de dinero. Está acusado de aceptar un lujoso apartamento triplex frente a una de las playas de San Pablo a cambio de beneficiar a la constructora OAS en sus contratos con la petrolera estatal Petrobras.

Su encarcelamiento abre varias incógnitas sobre el futuro político de Brasil teniendo en cuenta que las elecciones presidenciales de octubre. El líder del PT lidera las intenciones de voto, según las encuestas.

El PT quedó sin líder y la prisión de Lula fragmenta al resto de la izquierda. Legalmente puede disputar las elecciones aún en la cárcel. Otros partidos de izquierda buscan candidaturas propias. Los especialistas políticos señalan que Lula es el único líder de izquierda que puede vencer.

Las fuerzas de izquierda, históricos aliados del PT, ya habían postulado candidatos propios ante la incertidumbre que generaba la aspiración de Lula.

El Partido Comunista do Brasil (PCdoB) inscribirá a la exdiputada Manuela dAvila, el Partido Democrático Laborista (PDT) al exministro Ciro Gomes, el Socialista Brasileño (PSB) al exmagistrado del Supremo Joaquim Barbosa, Socialismo y Libertad (PSOL) al líder de los Sin Techo Guilherme Boulos, y la Rede Sustentabilidade a la exministra y ecologista Marina Silva.

Pero el PT, mayor formación de izquierda de América Latina y que gobernó Brasil por 13 años, insiste en mantener la candidatura de Lula hasta las últimas consecuencias.

Los analistas dicen que legalmente Lula puede disputar las elecciones en la cárcel, aunque tendrá que superar varios obstáculos.

"La legislación permite tener un candidato preso, en plena actuación en la campaña electoral, mientras respete las limitaciones físicas de su restricción de libertad", según el profesor de derecho electoral del Centro Preparatorio Jurídico Savio Chalita.

"Pero, aún si consigue la libertad, la situación ya es muy difícil. Lula está inhabilitado electoralmente porque fue condenado en segunda instancia. El PT asegura que presentará recursos en todas las instancias para poder inscribirlo", agregó Diego Werneck Arguelhes, investigador del Centro de Justicia y Sociedad.

A su juicio, el PT tendrá un gran desafío para intentar habilitar a Lula antes de septiembre ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) y ante la propia Corte Suprema.

El PT se quedó sin alternativas porque los posibles herederos de Lula no cuentan con consenso en el propio partido ni alcanzan el 1 % en los sondeos.

"En una elecciones totalmente fragmentadas e imprevisibles, en que hay candidatos de decenas de partidos, la izquierda se quedó huérfana y sólo tiene posibilidades si se une", según Mohallem.

Fuente:Subrayado