Hawai prepara a su población ante un posible ataque nuclear de Corea del Norte.

El gobierno del archipiélago es el primero de los Estados Unidos que hará simulacros y volverá a hacer sonar una sirena que no se escuchaba desde la Guerra Fría. Las islas y Alaska son los puntos más cercanos para los misiles de Pyongyang.

Desde finales de la década de 1980 las sirenas de ataque nuclear no sonaban en Hawai. Pero en noviembre comenzarán a hacerlo el primer día hábil de cada mes, y desde el 7 de agosto habrá ejercicios de simulacro en las escuelas públicas.

A raíz del aumento de las tensiones con Corea del Norte, uno de los dos estados más occidentales de los Estados Unidos (el otro es Alaska) se convirtió en el primero en establecer una campaña de emergencia para preparar a la población.

Poco antes de la prueba de misiles que Pyongyang realizó este 27 de julio, la Agencia para el Manejo de Emergencias (EMA) del estado anunció una campaña de educación pública sobre qué hacer en caso de "un improbable" —se enfatizó— ataque nuclear. "De alguna manera, en las costas de Hawai la creciente amenaza nuclear del país sudasiático se siente más cerca que nunca", publicó el diario The Hawaii Tribune Herald al informar sobre los ensayos que actualizan los protocolos de la Guerra Fría.

La campaña de EMA enfatiza que, en caso de que se advierta a los hawaianos sobre una explosión nuclear, deben buscar refugio en una estructura resistente, en lo posible de concreto, en cuestión de minutos. Y no deben mirarla: la luz del estallido puede dañar la vista.

Primero se escuchará un tono de alerta, un sonido fijo con el cual los residentes ya están familiarizados. Y luego del llamado de atención sonará la nueva sirena, que se probará regularmente para que la gente se acostumbre a su sonido y no entre en pánico al escucharla, según explicó el subdirector de EMA en Hawai, Toby Clairmont.

 

 

Fuente: Infobae.