Temer a un paso de ser destituido de la presidencia de Brasil.

Un informe parlamentario recomendó este lunes encaminar a la corte suprema de Brasil la denuncia de corrupción que podría acabar con el mandato del presidente conservador Michel Temer, por considerar que las sospechas se basan en "indicios serios y suficientes".

 

"Tiene que haber una investigación de los hechos bajo sospecha", dijo el diputado del PMDB Sérgio Zveiter al recomendar a la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ) de la Cámara pronunciarse a favor de la investigación de las denuncias formuladas por la Fiscalía General.

"Voto por la admisibilidad de la denuncia", concluyó el diputado que pertenece al mismo partido de Temer, arrancando aplausos de los legisladores de la oposición.

El parecer de Zveiter debe ser sometido, en principio esta semana, al voto de los 66 miembros de la CCJ. Pero, independientemente del resultado, corresponderá al plenario de la Cámara de Diputados decidir si el caso debe ser transmitido al Supremo Tribunal Federal (STF), única instancia capaz de abrir un juicio contra Temer.

Si ello finalmente ocurre, el mandatario sería apartado del cargo por un máximo de 180 días, abriendo una nueva crisis poco más de un año después de la destitución de la izquierdista Dilma Rousseff.

Temer fue acusado de recibir un soborno de 500.000 reales (US$ 150.000) de JBS, la mayor procesadora de carne del mundo, a través de un asesor al que la policía fotografió recibiendo una maleta con ese dinero antes de detenerlo.

La Fiscalía afirma que ese monto estaba destinado al presidente, que lo ha negado categóricamente.

Temer se ha mostrado confiado en tener una mayoría suficiente para archivar el caso en el Plenario, dado que la aprobación de su tramitación a la corte suprema debe ser aprobada por dos tercios de los escaños (342 de los 513 diputados).

Fuente: El Observador