Guatemala, en alerta máxima por un inminente ataque de las pandillas a órganos judiciales

Las fuerzas de seguridad de Guatemala se encuentran en alerta máxima ante un inminente ataque de las pandillas a órganos judiciales, policiales y sanitarios del país.

Así lo advierte en un escrito enviado este jueves por la Fiscalía Contra el Delito de la Extorsión del Ministerio Público (MP) al Director General de la Policía Nacional Civil (PNC). Concretamente, el fiscal Edgar Miguel Morales avisa de que miembros de una de las principales pandillas del país, Barrio 18, "planifican ataques a partir de hoy simultáneos" en distintos lugares estratégicos.

Así, detalla que, según "información privilegiada" obtenida en la Fiscalía, los ataques irían dirigidos a la Dirección General de la PNC: la Torre de Tribunales; el MP y la Dirección General del Sistema Penitenciario.

Asimismo, según el informe del fiscal, los objetivos armados de la citada pandilla serían también los traslados de los privados de libertad; el Hospital General San Juan de Dios; el Hospital General Roosevelt; el Hospital de la PNC; los Juzgados de Turno de Villa Nueva y Mixco y demás instituciones del sector Justicia.

Por esta razón, la Fiscalía recomienda al director de la Policía "redoblar la seguridad y tomar demás medidas pertinentes a su criterio para evitar o interrumpir los previsibles hechos que planifican" los pandilleros.

Esta advertencia se produce un día después de que la Dirección del Sistema Penitenciario trasladase a 164 pandilleros de la Mara 18 de la cárcel Fraijanes I a una prisión, denominada El Infiernito.

Entre ellos, varios líderes de esta pandilla, dedicada a la extorsión y al asesinato, quienes advirtieron de que pese al traslado de cárcel, volverían a ejercer el control en la nueva prisión.

Precisamente, el motivo del cambio de prisión se debió a que los líderes pandilleros dirigen desde sus celdas las extorsiones, que afectan sobre todo, a comerciantes y a conductores de transporte público, como autobuses y taxis.

En las últimas semanas, han sido asesinados hasta cinco taxistas y varios pilotos y ayudantes de buses por no pagar la extorsión que les exigen las pandillas.

 

 

Fuente: El mundo