Aun con el viento en contra, se presentó una nueva zafra lanera

Más allá de la pandemia y la crisis que eso ha significado para el sector, con una caída considerable en la demanda, en el marco de la 115ª Expo Prado, el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y el Plan Estratégico para el Rubro Ovino (Penro) presentaron este lunes 14 la Zafra de Lana 2020/2021.

En primer lugar Gabriel Capurro, presidente de la ARU, comentó que fue un gusto para la institución contar con el lanzamiento de una nueva zafra lanera un año particularmente complicado para la producción ovina y eso “renueva el esfuerzo por mantener una producción estratégica para Uruguay”.

“Muchas veces se dice que el ovino da trabajo y, justamente, esa es una de las virtudes, sobre todo en este año”, expresó.

El gremialista sostuvo que el ovino distribuye mejor los ingresos y consideró que es “un rubro estratégico” para el agro porque da trabajo, demanda servicios e insumos.

“Es uno de los rubros que distribuye en mayor proporción y en amplios sectores sus servicios. Sabemos que el esfuerzo que hace el SUL es grande y los alentamos a seguir haciéndolo para el país y para el país ganadero. Les deseamos éxito en la zafra y en el trabajo del SUL”, explicó.

Lanzamiento Zafra Ovina Miguel Sanguinetti y Carlos María Uriarte

Malas noticias. Por su parte, Miguel Sanguinetti, presidente del SUL, hizo referencia a las malas noticias que tienen en jaque al rubro: el ataque de los perros a las majadas en distintas partes del país. “O resolvemos rápidamente esta pandemia o vamos a terminar liquidando un rubro rentable y productivo”, advirtió.

Si bien reconoció y valoró los esfuerzos del MGAP en este sentido, sostuvo que el sector necesita los resultados hoy porque “la pérdida de productores será irreversible”.

De igual forma, aclaró una vez más que “los productores tenemos el derecho de eliminar los animales que hacen daño a nuestras majadas”.

“No hay sistema productivo por más eficiente que sea que resista. El ovino es muy rentable, pero en nuestro país es un negocio de alto riesgo. Reconocemos que se están buscando las soluciones, pero valoramos los resultados”, expresó.

Crisis. Por otro lado, Sanguinetti hizo referencia a que el sector está viviendo una crisis de demanda de lana a nivel mundial por los efectos de la pandemia. En ese sentido, valoró la creación de Uruguay Wools así como también el apoyo de la Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop). Finalmente, homenajeó a los esquiladores uruguayos que, según dijo, dejan “bien en alto el noble oficio de la esquila”.

“Tenemos dificultades, pero todas tienen soluciones. Lo mejor de todo es que muchas de las soluciones dependen de nosotros mismos. Manos a la obra, agachar el lomo una vez más que aún queda mucho por hacer”, concluyó.

Deberes. Diego Saavedra, gerente de la Central Lanera Uruguaya –en representación del Plan Estratégico del Rubro Ovina (Penro) –, señaló que durante muchos años han trabajado para levantar restricciones, ya sea en bienestar animal, ataque de perros, seguridad rural, competitividad, acceso a los mercados y, entre otros, la mosca de la bichera.

“La cadena lanera está viviendo una tormenta perfecta, producto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China y pandemia, que llevó a la demanda final a sus niveles más bajos. Es un momento desafiante e impredecible con una gran incertidumbre”, señaló.

A propósito, informó que hay cerca de un 50% de la cosecha pasada aun en manos de los productores y, en el comienzo de una nueva zafra, no hay negocios en el mercado interno fruto de la parálisis de la demanda internacional.

“Hoy estamos reunidos para hacer el lanzamiento normal, mirando el futuro con esperanzas.  Inserción y mayor competitividad de lana y carne”, expresó.

En tanto, dijo que hablar del negocio ovino es hablar de exportar y competir en el mundo: “Exportar es el combustible de los países que permite el ingreso de divisas y exportar otros bienes y servicios”, señaló.

De igual forma, insistió en pulir algunos puntos como la calidad, tanto en la grifa verde como en el sellado de corderos pesados; en continuar trabajando en el Penro a nivel de la producción; en lograr un aumento de la producción ovina de carne y lana; en lograr que cada ovino sea más productivo y se obtengan de él productos de mejor calidad para mejorar ingresos y competitividad; en aumentar significativamente el nivel de señalada; en trabajar para producir carne ovina de calidad todo el año.

“Como cadena enfrentamos muchos desafíos, hemos perdido competitividad, tenemos costos salariales muy altos, aumentos de tarifas y combustibles. Eso le hace llegar un menor precio al productor. Quien paga todos los sobre costos del país”, señaló.

Pedidos. De todos modos, reconoció la sensibilidad y la visión del gobierno, quien ha tenido receptibilidad de algunos de los problemas. Aprovechó también la oportunidad para realizar algunos pedidos como: bajar en forma importante la tasa de Imeba de la lana; exonerar Imeba de lanas grifa verde y corderos sellado; trabajar en la construcción de acuerdos comerciales con China; seguir trabajando en acuerdos comerciales que permitan bajar de aranceles de la Unión Europa, India y China; y buscar alternativas para agregar valor a los cueros ovinos.

“Estamos convencidos que el futuro del negocio ovino es promisorio (…) debemos hacerlo obvio, hacerlo bien y hacerlo rápido”, concluyó.

Finalmente, y tras la demostración de esquila, el ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte, dedicó sus minutos para denunciar públicamente los daños que hace la mosca de la bichera al sector ovino principalmente –que se estiman pueden ir de US$ 40 millones a US$ 200 millones anuales- y actualizó el trabajo que realiza el grupo multi institucional para combatirla, y posteriormente erradicarla.

De igual forma, participó el embajador de Estados Unidos, Kenneth S. George, institución que se ha puesto a disposición para brindar la mayor colaboración posible en el combate contra la mosca de la bichera.

 

 

Fuente: El Pais