INIA alerta por estrés calórico en vacas lecheras

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), a través de la estación experimental La Estanzuela, de Colonia, alertó por el estrés calórico que puede afectar a las vacas lecheras y difundió algunos consejos para aliviarlo.

Según los pronósticos metorológicos, ocurrirán condiciones de estrés por calor severas para vacas lecheras en varias regiones del país, que se extenderán desde este miércoles 10 al 14 y los días 20 y 21 de enero.

En primer lugar, "proveer a los animales de sombra (idealmente 4,5 m2 por animal) entre las 10 y las 17 horas" y, en caso de no tener sobra permanente en el corral de espera, colocar una sombra provisoria para hacer frente a estos episodios.

Agregó que se debe "asegurar el acceso a agua limpia, fresca y en cantidad adecuada según el número de animales. Siempre es mejor bebederos con capacidad suficiente, pero con rápida recarga para asegurar agua fresca".

El INIA recomendó "si se cuenta con aspersores y ventiladores utilizarlos. En caso de no contar con ellos, se puede mojar a los animales con una manguera de baja presión en el corral de espera. Es importante evitar que el agua alcance la ubre (en la medida de lo posible)".

No amontonar ni mover en horas de calor

También "es importante no amontonar animales. Se recomienda dividir el lote para evitar que (las vacas lecheras) estén mucho tiempo apretadas en el corral de espera", así como "evitar el movimiento de animales en las horas de mayor temperatura. Evitar prácticas que impliquen movimiento y encierro de animales, como pesadas o dosificaciones, en las horas de mayor temperatura".

El INIA agregó entre sus consejos a los productores que se debe "observar a los animales para detectar precozmente signos de estrés calórico", entre ellos disminución del tiempo de rumia y descanso, menor consumo de materia seca, caída de la leche, aumento de la frecuencia respiratoria, jadeo y babeo, disnea, decúbito por tiempo prolongado.

Además, "prestar especial atención a las categorías más susceptibles (vacas en lactancia temprana, animales con patologías preexistentes, vacas con alta producción, vacas con baja condición corporal) ya que podrían ocurrir muertes en casos de olas de calor".

Por último, los técnicos de INIA La Estanzuela alertaron que, "ante la ocurrencia de casos clínicos, evaluar los niveles de ergoalcaloides (micotoxinas) en la dieta ofrecida, que pueden exacerbar los cuadros de estrés por calor. Las dietas de mayor riesgo son aquellas con granos de cereales (trigo, cebada, centeno) y pasturas de festuca o raigrás infectadas con hongos endófitos".

 

 

 

Fuente: El Observador Agro