Instalarán cajas negras en frigoríficos de carne aviar

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) está poniendo más foco en la carne aviar, porque es la segunda proteína animal más consumida, detrás de la carne bovina y seguida por el cerdo.

La carne aviar surge como una cadena productiva compleja, integrada por muchas empresas. En conjunto, la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (Cupra) está conformada por ocho plantas de faena y desde el INAC se trabaja para mejorar el estándar de todo el sector.

Como la informalidad es uno de los aspectos que más preocupan a las autoridades de gobierno a la Cupra, el Instituto Nacional de Carnes va a instalar “cajas negras” en la industria avícola, como las que desde hace algunos años ya están funcionando en los frigoríficos dedicados a la carne vacuna y ovina en todo el país. Estas herramientas posibilitarán disminuir el informalismo.

“La presunción de posible faena no declarada en el sector avícola es asumida con transparencia por el sector y plantea al INAC que instale cajas negras”, dijo el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Federico Stanham al evaluar el 2017.

El sistema de “cajas negras” que se instalarán en la industria avícola, será más sencillo que el que hoy está funcionando en los frigoríficos de vacunos y ovinos, pero tendrá los mismos fines.

Las “cajas negras” surgieron como una herramienta para controlar la evasión fiscal, pero a lo largo de los años aportan información valiosa para toda la cadena y para la toma de decisiones.

Mercado interno. Según datos de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), dependiente del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el 96% de la producción de carne aviar en Uruguay está destinada al mercado interno.

Ese consumo cerró 2017 en 20, 5 kilos por habitante al año y se mantiene en esos niveles desde 2013, cuando se consumieron 20,7 kilos por habitante al año. La ingesta de carne aviar está representando alrededor del 20% del consumo interno de carnes.

El año pasado la exportación de carne aviar siguió cayendo, al igual que en los años previos a la caída del mercado venezolano. Entre enero y noviembre del año pasado se exportaron 3.000 toneladas, 27% menos que en el mismo período de 2016, por un monto de US$ 3,5 millones, según datos de Opypa.

El pollo representó el año pasado el 79% del valor exportado de carne aviar; fueron 2.280 toneladas por US$ 2,8 millones. Entre los mercados figuraron Irak, con participación en el 20% del total exportado, Qatar, Yemen del Norte y Emiratos Árabes. Las exportaciones fueron hechas por una sola empresa: Tres Arroyos Uruguay S.A..

Según Opypa, entre enero y noviembre de 2017, el precio promedio logrado por la carne aviar uruguaya fue US$ 1.168 por tonelada, cifra que resultó ser 3% más alta que la registrada en 2016. El precio del pollo sigue a la baja y en 2017 cayó 4% respecto al año anterior.

El precio de la tonelada de carne aviar se mantuvo a partir del 2016 entre US$ 1.000 y US$ 1.290 por tonelada.

Pero Uruguay también importa un volumen muy chico de carne aviar para volcar al mercado interno, principalmente en los años en que el precio del pollo local se dispara.

A noviembre del año pasado las importaciones eran de 188 toneladas. Los mercados abastecedores fueron Chile (49%), Estados Unidos (27%) y Brasil (24%), según datos del MGAP. Es alto el volumen de productos elaborados en base a pollos y en 2017 fueron 2.475 toneladas por un valor total de US$ 6 millones.

 

 

Fuente: El Pais